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Fantasías de Orgías -> Bailando salsa


Somos una pareja muy extrovertida que nos encanta salir y divertirnos bailando. Aunque ya tenemos 35 años, ni ella ni yo tenemos ganas de sentar la cabeza y nos gusta salir los fines de semana de marcha y bailar hasta tarde en la madrugada. Nos gusta mucho bailar salsa. Allí tenemos un grupito de amigos con los que solemos bailar y pasarlo bien.

Solemos ir siempre a la misma discoteca porque estamos muy a gusto y ponen una música excelente. Además, allí nos conocemos casi todos por lo que da gusto hablar con unos, bailar con otros y todo eso. Aunque este fin de semana pasó algo extraordinario.

Allí estábamos como es habitual mi novia y yo con nuestro grupo de amigos. Mi novia estaba bailando en la pista con mi mejor amigo y cuando acabó la canción otro chico le pidió bailar. Me extraño. No me extrañaba que le sacaran a bailar, pues mi novia tiene un cuerpo magnífico, es guapilla de cara y, además, baila muy bien. Me extraño el chico, pues no lo había visto nunca por el local. Y la verdad es que se e veía musculazo y bastante bien parecido.

Así que les estuve observando. El baile comenzó suave, él le hacía pasos en los que ambos permanecían separados, pero pronto empezó a juntarse más y a hacer pasos de baile más atrevidos. Tenía una sensación extraña. Era entre celos y morbo. Me fastidiaba verla bailar con él, pero a la vez me estaba poniendo muy cachondo ver cómo ese chico le rozaba.

Acabó la canción y ella volvió al grupo. Empezó a hablar con una amiga suya y vi como las dos se reían y  cuchicheaban. Estoy seguro que mi novia se lo había pasado muy bien con el roce del chico.

No pasó mucho rato cuando el chico volvió para pedirle otro baile. Ella se lo concedió. Esta vez el baile empezó ya subido de tono y la cosa estaba muy caliente entre ambos. Pero esta vez yo no sentía celos, sino morbo. Me gustaba ver cómo ese chico le metía mano a mi novia. Me estaba poniendo durísimo.

Cuando acabó la canción y volvió mi novia le comenté sí se lo había pasado bien:

-Sí. Baila bien.
-Ya te he visto que te lo pasabas muy bien.
-¿Por qué me dices eso?
-Sé que te estaba metiendo mano mientras bailabas. Te he visto desde aquí. Pero no creas que me importó. Es más, me gustó.

Y le comenté al oído la idea que me estaba rondando por la mente. Le dije que quería que invitara a ese chico a casa y que quería que nos lo montáramos los tres. Era una fantasía que había tenido desde hace tiempo, pero nunca tuve oportunidad de llevarla a cabo.

Su primera cara fue de sorpresa, no sabía muy bien si le estaba hablando en broma o en serio. Pero al ver que yo hablaba completamente en serio, lo pensó y accedió. Fue a por el chico, a comentárselo y pronto volvieron los dos. Me lo presentó, hablamos un poco y nos fuimos hacía casa despidiéndonos de nuestros amigos.

Al llegar a casa la cosa estaba un poco tensa. Era la primera vez que hacíamos algo así y pensé que lo mejor era empezar tomando unas copas para relajarnos. A la segunda copa ya estábamos todos más tranquilos y yo empecé a besar y a meterle mano a mi novia. El chico se quedó parado, pero pronto empezó a deslizar sus manos por debajo de la falda de mi novia. Aprendía rápido el chico. Y mi novia también pues abrió sus piernas para que sus manos se deslizarán hasta su coñito.

La escena era increíble. Yo le estaba comiendo las tetas a mi novia mientras el otro chico le estaba acariciándole el coñito por encima del tanga. Mi novia mientras nos acariciaba la polla a los dos, uno con cada mano.

Poco a poco nos fuimos desnudando. El chico estaba muy bien dotado. La tenía más grande que yo. Y eso parece que animó a mi novia pues nada más verla empezó a masturbarle y a comérsela. Y a mi me estaba poniendo muchísimo ver cómo lo hacía. Empecé a comerle el coño con pasión y pronto le estaba introduciendo dos dedos y follándole con ellos el coño con fuerza.

Ella estaba muy cachonda y pronto se vino por primera vez. Eso me animó a meterle la polla. Quería follármela mientras veía cómo se la chupaba al chico. Ella estaba disfrutando cómo una perra. Y cómo una perra quería penetrarla. Así que le dije que se pusiera a cuatro patas.

A cuatro patas se puso y mientras yo me la follaba ella se la comía al chico que estaba delante de ella de pie. Yo estaba ciego de pasión y la azotaba. A ella le estaba encantando pues a veces dejaba de comérsela al chico para gemir y disfrutar de mis embestidas. Se corría una y otra vez la muy perra.

Cuando sentí que estaba a punto de correrme se la saqué y le dije al chico que se la follara él. Quería correrme en su boca. Además quería ver la cara de placer de mi novia al sentir el pollón del chico penetrarla entera.

¡Y menudo grito pegó al sentirla! Lanzó un gemido de placer enorme. Y eso me animó aun más y se la metí en la boca. Quería follarle la boca así que la agarré de la cabeza y empecé a meter y a sacar mi polla de su boca como si de su coño se tratará. Ella estaba gozando cómo una puta y yo lo estaba pasando en grande.

Estaba a punto de correrme pero ver cómo el chico sacaba el rabo del coño de mi novia y se corría el su culo hizo que mi corrida se precipitara. Me corrí en su cara y en su boca.

Nunca había visto a mi novia tan cachonda. Nunca yo había disfrutado tanto del sexo. Ahora el chico forma parte de nuestro grupo de amigos. Pero es nuestro “mejor amigo”.


Bailando salsa Mi novia y su amiga
Mi novia y su amiga 2